Inauguraron la cárcel de Recreo y ya recibió a los primeros presos trasladados desde Santa Fe

La Unidad Penitenciaria N° 9 quedó inaugurada y comenzó a funcionar con los primeros traslados de detenidos. Tiene 891 plazas

“Los santafesinos estábamos podridos de que desde la cárcel nos controlen la calle”. Con esa definición, el gobernador Maximiliano Pullaro sintetizó este jueves el objetivo de la nueva Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo, inaugurada oficialmente por la provincia y que comenzó a recibir a los primeros detenidos trasladados desde las comisarías de Santa Fe.

Durante el acto, Pullaro reivindicó la política de seguridad implementada por su gestión y sostuvo que la provincia dejó atrás una etapa en la que las organizaciones criminales tenían capacidad para operar desde las cárceles.

La inauguración se realizó este jueves en el predio de la antigua Colonia Penal de Recreo, sobre calle Juan Bautista Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11. El nuevo complejo constituye una de las principales obras del Plan de Infraestructura Carcelaria impulsado por el Gobierno provincial.

"La provincia que estaba tomada por la violencia. Y eso nosotros no lo íbamos a permitir”, sostuvo el gobernador, quien remarcó que “cuando el Estado quiere, el Estado puede poner límites”.

En ese sentido, cuestionó las políticas que, según planteó, permitieron durante años que los presos mantuvieran determinados niveles de comunicación y organización desde las cárceles. “Nosotros no tenemos vergüenza de traer el debate que tenemos que traer para terminar con ese garantismo bobo que le hizo tanto daño a la República Argentina”, afirmó.

Pullaro también apuntó contra quienes cuestionan el endurecimiento de las políticas penitenciarias y sostuvo que existen sectores que califican las medidas como “punitivismo populista” o “punitivismo demagógico” para evitar reconocer, según su mirada, la reducción de los delitos en Santa Fe.

“¿No nos damos cuenta nosotros que desde allí organizan el delito y organizan la circulación de violencia?”, planteó el gobernador al referirse al control de las comunicaciones dentro de las cárceles.

En otro tramo de su discurso, Pullaro reivindicó el accionar de las fuerzas de seguridad y del Servicio Penitenciario y aseguró que el Estado provincial recuperó capacidad para enfrentar a las organizaciones criminales.

“Cuando se organiza, cuando tiene determinación, cuando tiene decisión y cuando no pacta, el Estado es más fuerte que cualquier organización criminal”, afirmó.

El gobernador también hizo referencia a las víctimas de la violencia en la provincia y aseguró que le “duele lo que tuvieron que vivir muchas familias inocentes” que debieron despedir a sus seres queridos a raíz de hechos vinculados con organizaciones delictivas.

En esa línea, defendió el régimen de alto perfil para los presos considerados de mayor peligrosidad y destacó las políticas de persecución patrimonial contra las organizaciones criminales.

“Este Estado a los delincuentes los va a buscar a las casas con el marco que determina la ley, los detiene y, si son presos que pueden cometer delitos graves, los pone en alto perfil”, afirmó.

Además, destacó que Santa Fe es la única provincia que, según remarcó, “secuestra los bienes, subasta sus bienes públicamente” y destina los recursos obtenidos a asociaciones civiles.

El inicio de las actividades estuvo acompañado por un importante operativo del Servicio Penitenciario y la Policía de Santa Fe, que durante la mañana recorrió distintas comisarías para retirar a los detenidos alojados allí. Los primeros traslados comenzaron en dependencias como las comisarías Novena, Décima y Séptima, entre otras.

La puesta en funcionamiento de la nueva unidad busca descomprimir las comisarías del departamento La Capital y otras unidades regionales, donde actualmente permanecen personas detenidas. De esta manera, el objetivo oficial es que las dependencias policiales puedan recuperar su función operativa y que los agentes vuelvan a concentrarse en tareas de prevención y patrullaje.

La Unidad Penitenciaria N° 9 cuenta con 475 celdas y capacidad para 891 internos. El complejo está conformado por tres subunidades penitenciarias completas: dos destinadas a varones y una para mujeres.

La obra se encuentra emplazada en un predio de aproximadamente 56.000 metros cuadrados, con cerca de 22.000 metros cuadrados de superficie cubierta. La inversión, entre infraestructura y tecnología, alcanza los 80 millones de dólares, de acuerdo con la información difundida por el Gobierno provincial.

El establecimiento fue diseñado específicamente para funcionar como una unidad penitenciaria y cuenta con sectores destinados a atención médica, educación, talleres y actividades recreativas.

Uno de los cambios más importantes estará vinculado al alojamiento de mujeres privadas de la libertad, que serán trasladadas desde la actual Unidad 4 de Santa Fe hacia el nuevo complejo.

Uno de los principales aspectos de la nueva cárcel es su sistema de seguridad. El complejo cuenta con unas 400 cámaras, distribuidas entre el perímetro y los distintos sectores internos, además de un centro de monitoreo.

Los accesos incorporan escáneres de bultos y sistemas de body scan para controlar el ingreso del personal y de las visitas. También se instalaron sistemas de reconocimiento facial en el sector de visitas.

Los escáneres incorporan tecnología de inteligencia artificial y pueden ser configurados para detectar distintos materiales y objetos, entre ellos teléfonos celulares y otros elementos incluidos en la base de alertas.

La infraestructura también fue pensada para reducir al mínimo los traslados externos de las personas alojadas. La unidad dispone de espacios propios para atención sanitaria, educación, talleres y actividades recreativas, además de sistemas de videoconferencia para determinadas audiencias judiciales.

La inauguración de la cárcel de Recreo forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria de la provincia, que contempla la incorporación de más de 7.000 nuevas plazas penitenciarias durante la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro.

Según el Gobierno provincial, las obras ejecutadas, en marcha y proyectadas permitirán llevar la capacidad total de detención de Santa Fe a más de 14.000 plazas.

La estrategia apunta a mejorar la distribución de la población penal según los perfiles criminales, aumentar el control dentro de las cárceles y, especialmente, evitar que las comisarías continúen funcionando como lugares de alojamiento permanente para personas detenidas.

La nueva Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo es, en ese esquema, una pieza central: su apertura permite comenzar a trasladar a los presos que permanecían en dependencias policiales y liberar recursos policiales para las tareas de seguridad en las calles.